La velocidad es el ajuste que más se toca y en el que menos se piensa. La pregunta correcta no es «en qué número pongo el control», sino «cuántas palabras por minuto digo en este tipo de vídeo». Cuando lo sabes, el control simplemente obedece.
Esta guía te da los números de referencia, una tabla de velocidades recomendadas por tipo de vídeo, una prueba de un minuto para medir tu propio ritmo y los detalles que hacen que una velocidad se sienta bien o mal: tamaño de fuente, longitud de línea y puntuación.
Palabras por minuto, explicado
La locución se mide en palabras por minuto (ppm). Para el español, los rangos habituales citados en locución y presentación son:
- Audiolibros y narración: en torno a 150–160 ppm.
- Vídeo conversacional: en torno a 140–160 ppm.
- Presentaciones y vídeos explicativos: en torno a 120–140 ppm.
- Locución lenta o dramática: por debajo de 100 ppm.
El control de velocidad de un teleprompter no muestra ppm: es una tasa de desplazamiento. Pero ambas tienen que casar, y la forma de hacerlo es medirte una vez y luego confiar en la tecla de velocidad o en un mando para las correcciones pequeñas.
Velocidad recomendada por tipo de vídeo
| Tipo de vídeo | Ritmo objetivo | Por qué |
|---|---|---|
| Vlog, charla casual | 150–160 ppm | La energía importa más que la precisión; el ritmo vivo se percibe como natural. |
| Tutorial de YouTube | 130–145 ppm | El espectador sigue pasos; dale un instante por instrucción. |
| Demo de producto | 120–135 ppm | Las características necesitan aire; los números deben llegar. |
| Vídeo corporativo o curso | 110–125 ppm | Registro formal, a menudo visto con cansancio o distracción. |
| Anuncio o promo (15–30 s) | 160–175 ppm | Duración fija y mensaje denso: está escrito para ir rápido. |
| Webinar / charla en directo | 130–145 ppm | Se improvisa alrededor del guion; pausas para reacciones. |
| Locución en off | 140–155 ppm | Cerca de la lectura natural, sin presión de cámara. |
Tómalo como punto de partida. Tu ritmo natural, el idioma y la dificultad del texto mueven el número: el español y el italiano, por ejemplo, tienden a ir algo más rápidos en sílabas que el inglés con la misma energía percibida. Mide antes de asumir.
La prueba del minuto
Medir tu ritmo lleva tres minutos:
- Abre un texto con un número de palabras conocido: mejor tu guion real.
- Lee en voz alta 100 palabras, con comodidad, al ritmo que usarías ante la cámara. Cronometra.
- Extrapola al minuto: si 100 palabras te llevaron 40 segundos, tu ritmo es de unas 150 ppm.
- Ajusta la velocidad del teleprompter para que el desplazamiento mantenga ese ritmo y afínalo en directo con las teclas
+y-.
Haz la prueba con el guion real, no con un texto cualquiera. El vocabulario técnico te frena; las palabras familiares te aceleran. Y mide el ritmo que disfrutas al reproducir la toma: ese es el correcto, no el más rápido al que sobrevivas.
Casar el desplazamiento con tu voz
Una velocidad correcta sobre el papel puede seguir sintiéndose mal en la práctica. Tres cosas lo arreglan casi siempre:
Primero el tamaño de fuente, luego la velocidad. Si cuesta atrapar las líneas, el reflejo es bajar la velocidad del desplazamiento; pero muchas veces la solución es una fuente más grande con líneas cortas, para leer cada línea de un vistazo. Entonces la tasa de desplazamiento importa mucho menos. NanoPrompter ajusta el tamaño con las teclas q/a; la lista completa está en la página de atajos de teclado. La pantalla completa estira la misma fuente por toda la pantalla para leer aún más fácil.
Cabálgame el desplazamiento, no lo corras. El texto debe llegar a la siguiente línea justo cuando la necesitas. Ligeramente lento es mejor que ligeramente rápido: un scroll lento se lleva con calma, pero uno rápido arrastra tu voz. Si terminas las líneas antes de tiempo, sube la velocidad un paso, no tres.
Usa la puntuación como temporizador. Escribe el guion con las pausas que quieres: líneas en blanco para respirar, tres puntos para la intriga. Así el texto te marca el ritmo a ti, y el desplazamiento solo obedece. Es también la razón por la que los guion escritos para leerse (frases largas, párrafos densos) se sienten mal a cualquier velocidad: la guía de escritura de guion explica cómo arreglarlo en el origen.
Ajustar la velocidad mientras hablas
Los ajustes en directo son normales, incluso para presentadores con experiencia. Con el teclado, +/- cambian la velocidad al vuelo; con un mando de videojuegos puedes hacerlo a distancia, sin tocar el teclado: útil cuando la cámara está lejos o grabas de pie.
Para grabaciones con cortes hay un truco más simple: no ajustes nada. Para, respira y reinicia desde la última frase. El editor corta sobre respiraciones de todos modos, y los cambios de velocidad dentro de una toma se editan peor que un reinicio limpio.
Lista de comprobación rápida
- Mide tu ritmo una vez con la prueba del minuto: 100 palabras, cronometradas.
- Elige el rango objetivo del tipo de vídeo en la tabla de arriba.
- Ajusta primero el tamaño de fuente y luego casa la velocidad con tu ritmo.
- Escribe las pausas en el guion en lugar de depender de los reflejos.
- Afina en directo con las teclas de velocidad, o reinicia la frase si dudas.
Cuando quieras probar tu número, abre el editor, pega un guion y lee durante un minuto. Es la única calibración que el control ha necesitado nunca.